Capítulo 14: Un extraño placer.
Ella pasó frente a mí, tarareando una canción, mientras mis ojos no podían apartarse de sus largas piernas, que se destacaban aún más con esos tenis fucsias que llamaban la atención. La falda corta que llevaba cubría lo necesario, y su camiseta con un estampado de gatos parecía estar hecha a medida para resaltar sus encantos. Me sorprendió cuánto había cambiado, y no para mejor, sino de una manera que me resultaba irresistible.
¡Maldita sea!
Necesitaba llegar a la reunión antes de que hiciera a