Cap. 87: Descubrimiento.
Amelia les indicó que se quedaran en la sala. Los mellizos intercambiaron una mirada rápida, de esas que huelen a travesura. Teo también se quedó, demasiado callado para inspirar confianza.
Amelia cruzó los brazos.
—Miren… sé que todo esto suena extraño, pero sus hijos y Teo se metieron en un asunto delicado. Sus hijos involucraron a su hermana mayor en una mentira.
Dafne entrecerró los ojos.
—¿Qué tipo de mentira?
Teo levantó la cabeza, con el rostro encendido de nervios.
—Fue por mí —dijo, c