Cap. 193: Un amor inesperado.
Cap. 10
Vera bajó del taxi con los brazos entumecidos. Habían pasado dos horas; encontrar los caprichos nutricionales de Teo en un pueblo que apenas conocía la palabra "orgánico" había sido una odisea. Había caminado varias calles buscando un taxi. Cargaba cuatro bolsas pesadas que le cortaban la circulación en los dedos, pero en cuanto cruzó el umbral del jardín hacia la entrada de la mansión, se quedó estática. Las bolsas estuvieron a punto de resbalar de sus manos.
El sonido rítmico del baló