Una universitaria embarazada.
La primera vez que regresé a clases después de confirmar mi embarazo, el aire del campus se sintió diferente, más pesado, más opresivo. No era solo mi imaginación. Las miradas de los demás seguían cada uno de mis movimientos, como si llevaran un reflector conmigo, como si mi creciente barriga fuera el único tema de conversación entre los pasillos de la universidad. El lugar que antes era mi refugio, donde me sentía enfocada y segura, se había convertido en un campo minado de comentarios, prejui