Valquiria lanzó el papel a la cama y furiosa esperó a quien se supone que es su esposo y que no debería de guardarle secretos. Aunque delante de los niños, ella fingió estar feliz por estar de regreso en casa. Decidió no reclamarle nada a Brandon hasta que encuentre el momento adecuado. Como dicen popularmente, buscará la oportunidad perfecta para darle una patada en el trasero y mandarlo al diablo de una sola vez.
Ya en horas de la noche él llegó de la dichosa reunión y quedó encantado por la