Dorothy no pudo dormir esa noche, pensando en las fotografías que había logrado sacar de la oficina de la señora Lennox. Tenía mucho tiempo que no hacía algo similar, la última vez que había robado algo de su oficina había sido aquella vez en que Mila se había enfadado con su "Amor secreto" si es que aún se le podía decir así.
Había arrojado algunos collares que él le había regalado y algunos habían quedado despedazados. Dorothy los había llevado a reparar, pero no todos habían regresado a su e