John tomó de nuevo su copa y bebió un sorbo de ella, para después hacer un extraño gesto.
—Se me olvidaba— expreso de pronto—este sábado seremos los anfitriones de una celebración.
—¿Tan pronto? ¿No se supone que Mila debe guardar reposo?— expresó recordándole el porqué era muy pronto para ella el que se presentara frente a tanta gente.
—Es el cumpleaños de mi padre y aunque él es un maldito hijo de m****a que no merece más que mi desprecio, realmente deseo darle una gran sorpresa— sonrió Joh