—Por supuesto que no— vocifero Alessandra con un poco de tos, debido a que había hablado mientras intentaba meter humo a sus pulmones, para encontrar un poco de paz en esa acción— pero hablar con ella no servirá de nada, lo mejor sería demostrarle que podemos atacar cuando nosotros queramos y ella no podrá hacer nada a menos que nuestro acuerdo siga en pie.
—Me gusta lo que dices— sonrió George complacido con lo que escuchaba, sabia que Alessandra no era precisamente una mujer ordinaria y much