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“¿Quién rompió mi vestido?”
Un cálido toque sobre mis mejillas me hicieron removerme aún medio dormida sobre la cama en el hotel donde Aarón y yo habíamos hecho el amor hace algunas horas. Mi ceño se encontraba ligeramente fruncido cuando un cosquilleo se apoderó de mis mejillas obligándome a abrir los ojos de golpe.
Sullivan me sonrió apenas sus ojos y los míos se unieron y tuve que apartar la mirada al recordar todas las cosas obscenas que hicimos en este mismo lugar—Cielo, tenemos que via