Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Qué diablos tienen puesto? — pregunto mosqueada al ver a Frank llegar a la sala con mis pequeños de dos años, disfrazados de zanahorias, solo sus regordetas caritas llenas de pecas eran visibles con ese traje.
— Es su disfraz de Halloween — responde, tirándome una bolsa con un paquete dentro — y este es el tuyo, señorita coneja.
— ¿Por qué soy un conejo? — pregunto levantando una







