Maia
Me encuentro desnuda entre los brazos de Juan Pablo. Él no deja de besar mis labios mientras me abraza, siempre hace lo mismo cuando despertamos.
—Maia es increíble que no puedo vivir sin ti.
Reí fuerte —Eres un tonto.
Juan Pablo me dejo en mi casa y a los diez minutos regreso y me pidió que haga mis maletas. Afirmó que me llevaría a su viaje de negocios porque no quería dejarme sola.
—Un tonto que amas
—Si te adoro, bebé, eres mi bebé guapo.—Deje varios besos en su cuello.
—De aquí nos v