Maia
Me siento muy mal porque me desperté cerca del mediodía y mi suegra fue quien entro a mi cuarto para levantarme.
—Yo no suelo dormir tanto...¡Que pena señora Verónica!.
Ella sonríe —No te preocupes, Maia, debe ser el cambio de horario. Mi hijo salió con su abuelo pero me pidió que me encargué de que almuerces algo.
—Muchas gracias, enseguida bajo.
Me dirigí a la ducha tomando un baño de no más de diez minutos luego me puse una blusa y una falda en tono negro y rojo, me maquille un poquito