Cap. 29
—Sánchez, sácala y la llevas al comedor; no sin antes buscar que se asee su cuerpo. —Ordeno, dándole una última mirada a ella que estaba en su lugar sin emitir nada en sus ojos, que cada vez ponían inquieto al hombre.
—Enseguida señor. —gesticulo, pidiéndole con la mirada a la pelirroja que se pusiera de pie, cosa que así lo hizo.
Por lo tanto Alba camino con algo de nervios; por los pasillos que poco vio el día anterior estando cubierto sus ojos, era imposible de conocer en donde se encont