Narra Dalia
—¿Cómo que tu consentida? ¿Qué hay de mí? —Estoy molesta y confundida al mismo tiempo.
—Se supone que tu madre te debió llevar y no a mi Mariana, a ella la quería mucho. —Lo que me faltaba.
—¿Y yo dónde quedo? —Me mira con repulsión
—Nosotros sólo queríamos una hija, y estábamos felices cuando nos dijeron que tendríamos una bebé, ya que al parecer la otra bebé no salía en la ecografía, hasta que llegó la hora del parto y ahí nos dimos cuenta de que eran gemelas, sin embargo, Mariana