Narra Dalia
4 años después…
Me encontraba en el centro comercial con mi madre y mi hermana, cuando veo de lejos a aquel hombre que me maltrataba, perdido de borracho. Las miro y parece que no se han percatado de su presencia.
—Ya vengo. —Les digo y me voy sin esperar respuesta.
—Regáleme una monedita. —¡Dios! Hasta donde ha caído.
—¿Qué te pasó? —Le pregunto y me mira, pero al parecer no me reconoce.
—No he comido en días, por favor. —¿Y su mujer? ¿Y la casa?
Me da cierta tristeza verlo a