Narra Dalia
—Acepto su propuesta del nuevo trabajo. —Firmo el contrato, sólo así podré saber de mi querida hermana, y aunque no lo quiera, también debo ir a busca a papá, lo que significa encontrarme con esa mujer desagradable.
—Muy bien Srta. Carter. Puede irse a recoger sus pertenecías, pero ropa no, porque se le hará un nuevo cambio de imagen. —Era de esperármelo. Un momento…
—Y ¿Mi hija? Ella tiene que venirse conmigo, no la puedo abandonar. —No había pensado en ella.
—No se preocupe, puede