El sol de la mañana apenas despuntaba cuando Jasiri llegó al aeropuerto, vestida con una chaqueta de cuero y unas gafas oscuras que apenas ocultaban el brillo en sus ojos. La emoción y los nervios se entrelazaban en su estómago, formando esa mezcla peculiar que siempre sentía antes de una gira. Pero esta vez era diferente, pues había algo más; una expectativa desconocida, un presentimiento de que algo mágico estaba por suceder.
A diferencia de otras divas del pop que preferían viajar solas en s