꧁ ALEJANDRO꧂
Yo seguía allí, dentro del auto, estacionado frente a la casa.
Mis manos se cerraban con fuerza sobre el volante, los nudillos blancos, el corazón golpeando con fuerza en el pecho. Mis ojos estaban fijos en la casa, cada detalle de la fachada, cada ventana, cada luz, como si pudiera grabarlo todo en mi memoria.
De repente, la cocina se iluminó.
El resplandor me hizo tensar la respiración.
Desde mi posición podía ver perfectamente las ventanas, y entonces las siluetas aparecieron.
D