Los oscuros ojos de Hiroshi centellearon peligrosamente al oír sus palabras. Había una furia en su mirada que, seguía teniendo la capacidad de hacer que se quedara sin aliento.
Le parecía increíble una cosa de lo más masoquista y autodestructiva, que, a pesar del bajo concepto que su marido tenía de ella, pudiera estar afectándole tanto verlo de nuevo.
Tenía toda la piel de gallina y la recorría una especie de electricidad que la ponía inquieta. Y eso que la conversación no estaba siendo en pers