La amenaza.
A pesar de que le respondí siendo tajante, él sonrió, me miró directo a los ojos.
-Señorita Noelle, no se preocupe, solo quiero tener ser amable con usted- No le dije nada y lo mire con mi ceño fruncido.
Salimos del lugar y subimos a su automóvil, el cual era bastante ostentoso, trate de disimular mi asombro. Él también subió e inicio movimiento, me sentía tan incómoda a su lado, yo diría que más bien nerviosa su presencia me intimida.
Trato de mirar por la ventana y solo deseo llegar rápidamen