Destinada a ser infeliz.
He intentado de todo, incluso más de lo que podría haber hecho pero nada es suficiente, no logro obtener un maldito empleo y finalmente comienzo a creer que lo mejor para Grace es estar lejos de mi, yo no tengo nada que ofrecerle.
Tal vez en manos del estado mi pequeña estará mejor, probablemente con cualquiera podría estar mejor que a mí lado, solo soy una prostituta que no tiene nada que ofrecer, la sociedad tiene razón.
Fui hasta mi habitación, me metí debajo de las cobijas y no podía parar