Perdidamente enamorada.
Damián salía del gimnasio, sintiendo una agradable sensación de cansancio después de su entrenamiento.
—Parece que hoy tendré un día calmado y sin dolor—, musitó alegre, puesto que haber seguido algunas recomendaciones dadas por su médico le había hecho bien.
El sol de la mañana iluminaba el área de la piscina, y mientras caminaba hacia la salida, su mirada se encontró con Chris, quien estaba cerca del borde del agua.
Alarmado, reconoció el peligro.
—¡Aléjate, Chris! —, le voceó, pero sus palab