14| Involucrase.
Cuando Clarissa despertó, el sol apenas comenzaba a entrar por la ventana, la luces mortecinas de las farolas de la calle estaban comenzando a apagarse y ella alejó la cara del pecho de Emanuel.
El hombre tenía un olor fresco, como a playa y limón y ella se alejó solo lo suficiente para verlo a la cara.
Tenía en el rostro una expresión apretada, como si le costara dormir, o como si dentro de su sueño lo acometieran las pesadillas y ella le acarició la mejilla.
La barba estaba comenzando a salir