25

Le preparé su desayuno y comencé a acomodar la cocina. Cuando estaba nerviosa se me daba por ordenar cuanta cosa se pase por el frente.

—¿Qué hacen tú y Date en la devista, mami? —interrogó mi pequeño y casi me caigo, había olvidado esconderla.

—No lo sé hijo —respondí, era muy pequeño para entender estas cosas.

—Buenos días —saludó Ernest entrando a la cocina.

—Buen día tío Oso —saludpo mi pequeño. Los ojos de Emmet se dislocaron al ver la revista.

—Berenice, ¿Tú y…?

—Fue una cena de negocios,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP