|Capítulo: La casa|
Camila
Diego entregó las tierras hacía unos meses.
No fue fácil ni ocurrió de un día para otro. Hubo abogados, documentos y conversaciones que se alargaron durante semanas. Yo no estuve presente en todas, pero Trevor me las resumía por las noches. Se sentaba conmigo y me explicaba cada avance con esa paciencia suya, sin hacerme sentir perdida cuando tenía que preguntarle algo dos veces.
La fábrica se había detenido. Desmantelarla sería otro proceso y tomaría tiempo, pero ya