|Capítulo: Una tarde con Trevor|
CAMILA
¡No puede ser! Esto era el mismo infierno, inundándome con sus llamas para luego soplarme.
Habíamos utilizado el único preservativo que él había traído.
Cerraba mis ojos para no mirarlo, porque sentía que le iba a reprochar por solo andar con uno encima. Iba a preguntarle si tenía algo en su coche, pero era de alquiler y él recién llegaba.
Las ventajas de vivir con Susana era que ella siempre estaba lista para estas cosas.
¿Dónde estaba mi segunda, tercer