Mundo ficciónIniciar sesiónLa tensión era palpable en el aire mientras Oswald revisaba los últimos detalles con el abogado que había contratado, un hombre reconocido en la ciudad por su habilidad para ganar los casos más complicados. Se llamaba Héctor Salazar, un hombre de mediana edad, de mirada penetrante y voz firme, que había accedido a tomar el caso al escuchar la injusticia que Serena pretendía cometer.
—Tenemos un caso sólido &mda







