Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo se acomodó en el estrado, visiblemente nervioso. Sus ojos se pasearon por la sala antes de fijarse en Emma, sentada junto a Evan y Héctor. La incomodidad en su postura era evidente, pero había un atisbo de determinación en su mirada, como si finalmente estuviera dispuesto a cargar con el peso de sus acciones.
Héctor, siempre impecable en su labor, se levantó con calma y avanzó hacia el estrado. Su porte transmit&ia







