Mundo de ficçãoIniciar sessãoAquella mañana, Emma luchaba con la faja, tratando de ajustarla alrededor de su vientre, pero con cada tirón parecía que el esfuerzo era inútil. Su barriga ya no era fácil de ocultar; con diecisiete semanas de embarazo, su cuerpo estaba transformándose visiblemente. Respiró hondo y tiró una vez más, pero la tela no cedió. Se miró al espejo, frustrada. Ya no podía engañar ni a sí mis







