Entramos al estudio a mi lado iba Camila, que cerró la puerta para que nadie nos interrumpiera.
Dentro la muchacha abrió lentamente su bolso, sacó un sobre color blanco, lo reconocí de inmediato, era igual al que Matías me había mostrado, mis manos comenzaron a temblar.
Lo abrí dentro estaba todas las fotografías, las mismas con las que me tenía atada de manos. Con las que quería destruir mi vida y la de mi hija.
—¿Cómo las consiguió? —pregunté con la voz temblorosa, la joven respiró profundam