CAPÍTULO VEINTINUEVE – HE VUELTO POR TI, LYDIA.
A medianoche ya estaba en todas partes, se había vuelto viral.
Sin fuente, sin nombre, solo la publicación.
El video de los gritos, el vaso roto, el jarrón destrozado y todo lo demás.
Cómo Cassius salió de la habitación sin sentir ni un átomo de remordimiento.
Cómo Lydia tenía las manos sobre sus mejillas sin derramar una sola lágrima.
Los comentarios se escribían solos.
«¿CÓMO PUDO HACER ESO?»
«¡ESTÁ ENFERMA Y SE ATREVE A HACERLE ESO!»
«¿QUÉ CLASE DE HOMBRE ES ÉL?»
«YO LA CULPO POR ENAMORARSE