CAPÍTULO 67: LYDIA SE CONFIESA A VICTORIA.
Daniel estaba de pie frente a la sala de su hermana, con las palmas de sus manos juntas; estaba rezando en silencio: "Que la cirugía salga con éxito".
Se arrodilló, se levantó y se movía de un lado a otro.
Siguió rezando y haciendo de todo, pero su mente no estaba en paz.
Cassius se sentó en su apartamento; estaba solo, sin nadie.
Los moretones en toda su cara y cuerpo aún le dolían.
Si alguien le hubiera dicho que Lydia le haría esto, nunca lo creería, pero ahora lo presencia con sus propios o