Faith se culpó a sí misma durante toda la noche.
Warren hizo todo lo posible por mantenerla tranquila.
Pronto, ella se quedó dormida.
Faith despertó bien en la cama de sus padres.
Estiró su cuerpo.
Se miró y vio su ropa.
Saltó de la cama.
—¿Quién diablos me cambió de ropa?
En ese momento entró Warren.
Faith usó el edredón para cubrirse al instante.
—¿Qué hay que esconder?
—¿A qué te refieres?
—Lo he visto todo.
—Warren...
—Dime.
—Estás bromeando, ¿verdad?
—¿Tengo cara de estar bromeando?
—En se