Cuando Maddie y los demás llegaron a la casa de Tara, se alegraron cuando vieron a ambos abrazados en el sofá, Tara tenía unos papeles en la mano. Era la ecografía de los bebés.
Ya tenían rato hablando cuando ellos llegaron.
—Me alegra verlos juntos — dijo Rosa realmente feliz — traje estas cosas para mis nietos. — Tara aún no había comprado nada, solo tenía unas pijamas que Christian le había dado.
—Gracias abuela, yo aún no he comprado nada, todavía no lo podía creer, solo tengo dos pijama