Capítulo 49.
El alfa sonríe.
— Haces un buen trabajo escondiéndote además…— dice Declan menospreciándolo— tengo cosas más importantes que hacer regularmente.
El curandero se gira mirándolo a los ojos de forma orgullosa por primera vez en su vida siempre lo había respetado aunque últimamente sus decisiones iban de mal en peor.
— Alfa ¿por qué lo hace? ¿Por qué me castiga por hacer exactamente lo que usted me pidió?
— ¡Te ordené que la salvaras! ¡Te ordené que salvaras a mi cachorro! A cambio ¿qué me diste? un