Capítulo 47.
Declan estaba prácticamente pisándola, dejándola saber que era poco menos que nada.
En ese momento el rostro de Leyra que ya se encontraba rojo e inflamado ahora estaba conteniendo un dolor indecible.
— Pídele perdón…— Ordena el alfa.
— ¿Que dijiste? — cuestiona Beca sin poder creerlo.
— Si, ruega que te perdone, suplica que busque la manera de perdonarte por las atrocidades que hiciste, por ser un veneno en el mundo que solo reparte miseria y dolor.
Las palabras de Declan dolían en lo más prof