Capítulo 40.
En ese momento el ambiente estaba tenso y turbio, Nadir lo sabía pero no sedería sin antes conseguir lo que había querido al venir aquí.
— Solo escúchame Beca— dice el alfa con la respiración agitada, el corazón latiendo sobremanera y con el rostro en dirección del suelo— solo mira lo que tengo que entregarte, por favor, después… después si ya no quieres verme, si después si quieres que me vaya, lo haré, pero te juro por la Diosa Luna que necesito que lo veas… Que necesitas verlo.
Esa última f