Capítulo 16.
Declan sede a sus instintos y comienza a besar de forma apasionada a Beca.
“No debería ceder el es prácticamente mi enemigo, ni carcelero y verdugo” piensa Beca desesperada por mantener su cuerpo o su mente bajo control pero lo que comienza como un rechazo de parte de ella, poco a poco se vuelve una respuesta ansiosa, ansiosa por más.
Las manos de ambos comienzan a deslizarse por el cuerpo del otro, en un momento determinado la bata que recién había comenzado a cubrir a Beca se queda enrollada