**ELENA**
“Si cruzamos, no habrá vuelta atrás. Seremos fugitivos internacionales”.
—¿Y el chip? ¿Y las pruebas? —pregunté, aferrándome al asa de la puerta mientras el coche saltaba sobre una zanja.
—El chip está a salvo. Si logramos llegar al puerto de San Pedro, podremos enviar la información desde una red encriptada que ni siquiera el senador puede rastrear.
—Damián, tu brazo… estás sangrando —noté una mancha oscura que se extendía por su manga.
—Es solo un rasguño, Elena. Concéntrate. Necesi