46. CONTINUACIÓN
EL ALFA:
La bruja me observa como si fuera un niño al que tiene que explicarle verdades incómodas. Con solemnidad, entorna los ojos y se acerca un poco más.
—¿Sol es una loba? —pregunto desconcertado.
—No lo sé, pero pude sentir la esencia de los lobos en ella. No olvides que AL, a pesar de que era un espíritu de fuego, su cuerpo era mitad lobo —me explicó con seriedad. —Puede darse el caso de que tenga dos parejas. De no ser así, la sangre de ella haría explotar a tu hijo.
Me quedo en sil