Mundo de ficçãoIniciar sessãoLUCIFER:
Mi querido hijo, el príncipe Árnyék, se queda detenido en el aire, envuelto por la energía divina. Corro hacia él y trato de extraerla; es demasiado poderosa como para consumir toda su energía vital. Sin embargo, poco a poco, la energía va cambiando de color hasta terminar en un dorado y luminoso, ante los ojos de todos.
—¿Arni, estás bien, hijo? ¿Estás bien? —pregunto, preocupado.—Muy bien, papá, muy bien —me contestó sonriendo al verme—. Espera, ven aquí, abrázame, papá.Lo hago, llenándome de la misma energía divina. Al separarnos, ambos brillamos como ángeles, y ahora ellos, juntos, extienden sus manos tratando de quitarnos ese poder.—Tamaño error cometiste, hermano —digo, mirando burlonamente a Amenadiel, que tiene los ojos muy abiertos—. Pretendías




![Lazos Malignos [Libro 2]](https://acfs1.buenovela.com/dist/src/assets/images/book/206bdffa-default_cover.png)

