—Es un tipo de sangre raro… —confesó el magnate después de un largo silenció y Alison asintió bastante conmovida, para luego alzar el rostro hacia él.
—¿Crees que haya la posibilidad de que pueda ser su donante?
El rostro de Cristopher palideció.
—¿Harías esto? —preguntó asombrado, y Ali no titubeó por responder.
—Por supuesto… pero, primero…
—Claro… deben… cambiar…
—Sí…
El magnate suspiró masajeando su sien.
—Es increíble… —Tomó la carpeta y la abrió—. Pero déjame decirte una cosa, no tienes q