Cristopher tiró los papeles que estaba leyendo en la mesa, y se quitó la chaqueta para dejarla en el sofá.
Se sentía sofocado, tanto que incluso había pasado en vela toda la noche, sin poder dejar de pensar, sin poder quitar ese fastidio en su pecho, y el dolor que le había causado nuevamente Jane junto a su hermano.
Sus manos se hicieron en un puño mientras negó.
No podía creer que aun y con todo lo que había pasado, hubiese podido confiar en una mujer como ella.
Apretó su mandíbula cuando