Mundo ficciónIniciar sesiónAnker:
Entro a mi despecho y doy un portazo. Paso una y otra vez mis manos por mi cabello. Necesito que esa chica se comporte, comience a obedecer o… esto terminará mal.
—Anker —llaman a la puerta, y reconozco la voz de mi padre.
—Pasa —digo a regañadientes, la verdad es que no tengo ganas de hablar con nadie y menos escucharlo.
—El pueblo entero escuchó su discusión —bufo, como







