Llegué a casa, estaba preparada mentalmente para el regaño de Luciano, pero está vez si iba a valer la pena.
- Luciano está aquí? -
Le pregunté a una de las chicas que nos ayudaban en la casa.
- si señora, está en la cocina -
Yo le di las gracias y fui a la cocina, Respire hondo u entre, lo que ví fue lo más tierno del mundo, Luciano estaba acomodando en el refrigerador y la alacena un montón de galletas y cosas dulces.
- no vuelvas a salir sin el chófer -
Me advirtió, yo asenti con la cabeza,