Mi teléfono sonó un par de veces, pero yo no iba a dejar mi almuerzo de lado por contestarle, ella se lo había buscado por tratarme como lo hizo, jamás pensé que alguien me viera como un sugar daddy! Victoria era... carajo! ella no era como ninguna persona.
La notificación de un mensaje sonó en mi celular, yo leí el mensaje lentamente disfrutando de la amenaza, me rei un poco y después llame al mesero con la mano, le pague el almuerzo y me fui del lugar, ahora creo que me pase un poco con esta