Hoy me levante un poco más tarde de lo común, victoria estaba tirada sobre mi pecho, su nariz se veía aún más pequeñas, y sus mejillas rojas pedían ser pellizcadas.
- victoria vamos al gimnasio -
Ella abrió los ojos lentamente y solo asintio con la cabeza, después me abrazo aún más fuerte y volvió a quedarse dormida.
Yo me levante lentamente y salí de la cama, hoy no tenía tiempo de hacer algo de ejercicio, tenía un par de negocios que necesitaba atender con urgencia.
Me bañé bastante rápido y