Capítulo 164
Le pedí que no me dijera mentiras, en este momento cualquier información de mi hijo era valioso, pero no entendía lo que estaba sucediendo.
—¿Lo quieren esconder? No voy a creer en sus mentiras, si lo que quieres alejarme de mi cachorro, no lo voy a permitir.
Caí de rodillas, repito que aún no me sentía bien, mis pies se sentían débiles, como si no tuviera la fuerza para poder sostener mi cuerpo.
Empecé a llorar, que Kaleb tuviera mi hijo era la única esperanza que tenía, si él