Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Maia.
Debía mantenerme alejada del humano que quería su pago y junto a Ana decidimos mantenernos dentro de la habitación con tal de no verlo, rogando a la madre naturaleza a que él se le olvide dicho pago.
«No estoy dispuesta a darle ningún pago» pensé mirando por la única ventana que tiene este aposento.







