Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Alisan.
Después de sentir como el metal frío traspasó mi pecho hiriendo así mi corazón de repente todo mi mundo se tornó gris, me vi dentro de un denso vacío. A lo lejos escuchaba los gritos de mi pequeña coneja, intentaba responderle, sin embargo, ella parecía no escucharme.
—No te dejaré sola con nuestro hijo— le respondí escuchando sus lamentos, sintiendo ser el hombre







